Se trata de un documento que firman de una parte, la agencia inmobiliaria y de otra, la persona que ha visitado un inmueble que se encuentra en venta.
Este documento carece de carácter contractual, pero acredita la visita realizada por intermediación de la agencia inmobiliaria. Es un documento fundamental en la intermediación inmobiliaria, ya que, firmado por el posible comprador, demuestra que la agencia inmobiliaria cumplió su función de mediación inmobiliaria presentando un cliente interesado en la adquisición del inmueble.
Un control de visita suele incluir: