Cuando la persona sufre una enfermedad de tipo física y psíquica, impide a esta valerse por si misma, y en ocasiones es necesario establecer un mecanismo de protección que le ayude a desenvolverse y así poder controlar las actuaciones del enfermo.
Esto se lleva a cabo mediante la incapacitación, un procedimiento judicial que tiene por objeto limitar limita al enfermo la capacidad de obrar mediante sentencia.